23 marzo 2006

Ironías

No hacía ni media hora que perdían todas las buenas formas por la caza a empujones de unas pocas botellas libres de tasas. Un escenario bastante ridículo sin faldas ni tacones.
Ahora, perfectamente embutidas en sus vestidos de estampado negro con florecillas rojas, zapato fino de salón y toques de polvos mágicos antiarrugas, se dirigían escaleras arriba, directas a por sus respectivas presas entre baile y baile.
Servidora, que olvidó el secador de pelo en casa y temía que un resfriado estropeara el resto de la semana, se escondía en uno de los baños públicos más alejados a intentar quitarse algo de humedad bajo los secadores de manos. Y allí que entró una de estas mujeres perfectamente adornadas como árbol de navidad, con su perfecto rostro pintado y gesto de espanto. Se le debió correr el rimel a la pobre señora con el susto…

2 Ruidosos:

  • 24/3/06 11:02
    Anonymous a murmura…

    ...a la pobre señora alcohólica...

     
  • 24/3/06 13:31
    Blogger @Inblu murmura…

    Si yo no pretendo meterme con ningún alcohólico. Y menos si hablamos de un país donde más de la mitad de la población lo es.
    Simplemente me fastidia el tipo de gente que aparenta refinada y sólo conoce la vergüenza ajena, olvidando la propia.

     

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